ORIENTACIÓN VOCACIONAL O ACADÉMICA Y PROFESIONAL:
Es un proceso donde
se le aclara a quien consulta su identidad vocacional; lo cual permite que
conozca su capacidad de decidir de
manera autónoma que le va a satisfacer sus tendencias y necesidades en un
futuro cercano con ayuda del conocimiento de sus prioridades e intereses para
poder manejar su futuro y por ende saber escoger asertivamente una carrera
universitaria. Es la relación existente entre su contexto histórico, cultural y
personal para aplicarlo a su futuro laboral.
Dentro de la elección
acertada se conoce la personalidad, identidad, el querer ser o reconocer que no
se quiere ser y por ultimo el proyecto de vida.
En resumen, la
orientación vocacional guía y comprende al sujeto quien escoge parámetros en su
totalidad, selecciona prioridades basado en sus intereses y gustos y hace la
diferencia entre la realidad y lo que no le es posible con respecto a sus
campos de acción.
Dicho en otras
palabras la orientación vocacional ayuda al estudiante próximo bachiller a
comprenderse desde el ser y el querer para definir el camino a seguir a nivel
universitario.
Posee tres fases:
AUTOCONOCIMIENTO:
Donde "CEDORPRO" ayuda a reconocer intereses, gustos, habilidades,
aptitudes, debilidades mediante aplicación de pruebas psicológicas y
psicotecnias.
INFORMACION: Donde
"CEDORPRO" apoya dando información de ocupaciones y profesiones en el
país.
ELECCIÓN: Donde
"CEDORPRO" apoya y guia el proceso para su registro y lleva un
seguimiento durante la academia para evitar equivocaciones.
Actualmente en
el país las instituciones de educación superior, ofrecen preferiblemente
programas tradicionales es por ello que padres de familia y estudiantes
aspirantes a ingresar a la educación superior sesguen sus preferencias hacia
estas modalidades, a pesar de ser mas costosas y de larga duración, olvidándose
prácticamente de las carreras en la modalidad técnica y tecnológica.
Adicional a lo
anterior, el sector productivo a la hora de contratar personal depositan su
confianza en los conocimientos de profesionales titulados en carreras
tradicionales, relegando a un segundo plano a los técnicos y tecnólogos e
inclusive subvalorando sus capacidades lo que se ve reflejado en la baja remuneración
salarial que ofrecen a los egresados de estas modalidades.
Lo anterior se
debe en gran medida a la desinformación que de la comunidad sobre el verdadero
perfil de técnicos tecnólogos, lo que trae como consecuencia una baja demanda y
oferta de estas modalidades y una escasez mano de obra especializada para la
operación, mantenimiento, administración de tecnologías de punta con una
consecuente baja productividad y pocas ventajas competitivas a las empresas.
Somos
consientes que actualmente el gobierno nacional esta apoyando la educación
superior especialmente a estas modalidades, a través de definición de políticas
estrategias y acciones encaminadas a fortalecer estas modalidades, mediante el
otorgamiento de créditos y alianzas estratégicas con instituciones de educación
superior que ofrecen estas modalidades, por lo que esperamos que esta situación
cambie en los próximos años.